El sector financiero norteamericano sigue bajo fuertes presiones, las cuales se vienen reflejando en los mercados alrededor del mundo. La esperanza de los inversionistas internacionales de que el plan presentado por la administración Bush para ayudar al sector financiero calmara a los mercados, se evaporó temporalmente el lunes ante la negativa de la Cámara de Representantes de aprobarlo.
Sin embargo, lo que han demostrado las últimas semanas es que ante cada nueva noticia las autoridades del mundo desarrollado actúan de manera rápida para tratar de calmar a los mercados. En Estados Unidos nuevamente se abre la posibilidad de un plan de ayuda que beneficie al sector financiero, lo cual hizo retornar en gran parte el positivismo a los mercados, especialmente el accionario. Aunque las preocupaciones no han desaparecido, las autoridades sí han dado señales de que harán todo lo que esté a su alcance para tratar de corregir los desequilibrios que se vayan presentando.
A pesar de esto, la palabra volatilidad es la que está determinando el comportamiento de los mercados financieros en las últimas semanas. Aún los índices accionarios no encuentran una tendencia definida, situación que podría extenderse por unas jornadas adicionales, hasta que los inversionistas no tengan suficiente claridad sobre el futuro del sector financiero y la economía en general. Sin embargo, la evidencia ha mostrado que las correcciones de los principales activos son oportunidades interesantes que algunos inversionistas aprovechan para obtener ganancias en el mediano y largo plazo. Así sucedió con la crisis desatada por la caída de la burbuja de las acciones tecnológicas entre 2000 y 2002, luego de lo cual se vio un período de recuperación y de crecimiento en las acciones.
Ahora bien, no se puede desconocer que estamos viviendo una situación no observada en los últimos 80 años en el mercado financiero, lo cual abre grandes interrogantes sobre la capacidad de la economía para superar este impase. Aunque consideramos que los datos macroeconómicos futuros pueden ser negativos, también consideramos que lo más grande de la corrección vino con los problemas del sector financiero.
Así, el mundo se enfrenta a una nueva etapa en la cual el resultado más próximo será volver a tener grandes (pero pocos) bancos que sean multifuncionales. Lo cierto es que la solución total a la crisis no será tema de unas pocas semanas ó de unos cuantos meses. Aunque se puede ver cierta confianza en los próximos meses, la historia debe mostrar que la solución definitiva y la cuantificación de los costos tardarán años. Pero los mercados financieros han demostrado que la perspectiva de una mejoría puede impulsar los diferentes activos financieros al alza, especialmente las acciones.
Pero en el intermedio —y en el corto plazo— la constante será la volatilidad y fuertes fluctuaciones de los mercados financieros. Sin embargo, las medidas tomadas, incluyendo las de ampliar la liquidez por parte de la Reserva Federal, deben ayudar a calmar a los inversionistas. Aunque vemos oportunidades interesantes de inversión, y existen sectores en acciones que están baratos bajo estándares históricos, seguimos manejando los portafolios de forma conservadora, monitoreando constantemente los mercados financieros en busca de señales que nos permitan seguir logrando los objetivos de inversión de los portafolios de Skandia.
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